De bañera a ducha, ¿Por qué no?

Sin necesidad de reformar el baño por completo, es una inversión de futuro, ya que conseguirás un baño no solo confortable y actual sino mucho más seguro.

 

Si tienes una bañera estándar, el cambio te dejará una ducha generosa y añadiéndole una mampara bonita, sin perfiles, multiplicarás la sensación de espacio en tu baño.

En cuanto a las paredes, no te preocupes si no encuentras el mismo azulejo que el resto del baño y deja fluir tu imaginación

¡Crea tu ducha!

CONSEJO:

Y aprovechando la búsqueda de azulejos nuevos, elige comodidad también. El revestimiento cerámico de gran formato rectificado, o microcemento son buenas soluciones para evitar que se ensucien con frecuencia, sobre todo en las juntas. Y la mampara, para conseguir una mayor estética, es preferible que tenga pocos perfiles y que estos sean estrechos; es muy conveniente que incorpore tratamiento Antical para facilitar la limpieza y mantenimiento de la misma.

 

 

 

 

Ten en cuenta, que al quitar la bañera tendrás más espacio para instalar un plato de ducha de grandes dimensiones,  o bien, uno más pequeño y ganarle unos centímetros para el resto del baño.

 

En caso contrario, si tu bañera era pequeña, quizás tu opción será una mampara corredera, para aprovechar bien el espacio, aunque suelen incorporar más perfilería.

La grifería también puede ayudar, dependiendo de cómo la coloques, a ganar más espacio en la zona de ducha. Si la puedes empotrar, te quedará la ducha más espaciosa y además ganarás en estética y facilidad de limpieza.

 

 

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